Cristianos de Palabras VS. Cristianos de Acción


Mateo 21:28-31 Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero.

¿Conoces a alguien que dijo que haría algo, prometió realizar algo y al final no lo hizo? Probablemente sí, ¿Cómo te sentiste cuando supiste que no cumplió con lo que dijo que haría? Tal vez decepción, enojo, coraje, tristeza.

Hace tiempo atrás la palabra era muy importante, si decías algo ya te habías comprometido a realizarlo, no podías romper con la palabra porque al hablarlo ya se tomaba como una “PROMESA” y al no cumplirlo te tomaban como un mentiroso, como alguien que no cumple con su palabra.

“No cumpliste con lo que dijiste" Ahhh, ¿Cuántas veces has dicho, o te han dicho eso? Por seguro muchas veces.

Lo que sucede con esto es que las personas que no cumplen con sus palabras pierden la confianza de los demás, con toda la razón serán marcados como charlatanes, habladores, como blah, blah, blah, puras palabras, nada de verdad, nada de acción.

Has oído miles de veces el popular dicho que dice; Perro que ladra no muerde. Se refiere a esto mismo; alguien que habla mucho, que discute mucho, que alardea mucho, que hace mucho ruido, que asusta, pero no hará nada, no cumplirá con lo que dice, simplemente no son personas de acción.

Debido a que la palabra de las personas fue perdiendo el valor porque no cumplían con lo que decían, empezaron a tomar mucha importancia los papeles firmados, para cualquier compromiso debes de firmar ahora, la firma representa que estás dispuesto a tomar ACCIÓN, a cumplir con lo que has dicho. Si no lo haces… tendrás problemas.

En el mundo, se perdió la palabra, alguien que solo habla no es de confiar, la Biblia nos lo demostró con la parábola que leíste al empezar. He conocido a bastantes jóvenes durante toda mi vida, jóvenes que decían tener mucho amor por las cosas de Dios pero con sus acciones dejaban mucho que desear, hablaban y decían cosas muy espirituales más no las podían vivir, se ponían a prometer cosas en la iglesia y no las podían hacer, sus palabras se las llevo el viento, no hicieron nada de lo que decían.

A este tipo de cristianos yo les llamo “Cristianos de palabras” Es fácil identificarlos, son aquellos que dicen que viven para Dios y en las escuelas, en sus trabajos, en su vida diaria no lo hacen, son aquellos que están en el culto y mueven la cabeza aprobando lo que el predicador dice para no quedar mal, pero no pueden obedecerlo y aplicarlo en sus vidas. Para decirlo más fácil: son aquellos que son hipócritas, dicen a todo que sí, pero no harán nada.

Atención, Jesucristo no quiere que tú seas un hablador, un cristiano de palabras, Jesús no quiere que muestres que todo lo que dice un predicador te gusta y lo apruebas pero no lo haces, ¿De qué vale eso? Tal vez se puede engañar al pastor, a la iglesia, a todos diciendo que SÍ a cada cosa pero ¿De qué vale si Dios sabe que no lo harás? No podemos pensar que lo importante es quedar bien con la gente, lo importante es quedar bien con Dios y para quedar bien con Dios es necesario que seas un cristiano no de palabras, sino de acción.
Todo mundo sabe que hacer, pero ¿Cuántos lo hacen? En la palabra de Dios tenemos la manera en la que se debe de vivir, pero ¿Cuántos viven así? En la iglesia todos dicen que sí, sin embargo a la hora de tomar acción se olvidan y no hacen lo que dijeron que harían.

Mateo 15:8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.

No se puede decir esto de otra forma más clara, si solo tus labios honran a Dios pero no vives honrando a Dios con tus acciones, tu corazón está lejos de Dios. Me ha pasado a mi muchísimas veces, digo cosas y a la hora de hacerlas olvido lo que dije o me cuesta mucho trabajo hacerlas, pero Dios me ha enseñado que tengo que cumplir con los trabajos que Él me mando y yo le dije que haría.

Seamos honestos, ¿Cuántas veces te ha incomodado o dolido alguna predicación que has escuchado? Personalmente demasiadas veces.
Así se encontraba el primer hijo de la parábola de Jesús, le molestó que su padre lo mandara a trabajar, le incomodó la palabra que escuchó, por esta misma razón dijo inmediatamente; NO LO HARÉ, NO QUIERO, pero paso el día y sintió que debía de hacer lo que su padre le había dicho, y a pesar de que no quería hacerlo decidió tomar acción e ir y cumplir con el trabajo que se le encomendó. Te aseguro que este hijo que dijo que no, pero al final fue a realizar lo que se le mandó es el que provoco que su padre se sintiera contento, el otro que dijo que si solo causo que su padre se sintiera decepcionado.

A veces es difícil aceptar una palabra de Dios porque no nos gusta oír lo que tenemos que cambiar, como jóvenes no nos gusta escuchar que alguien nos mande a hacer cosas, podemos decir que si a todo, pero Dios mira si realmente tomaremos acción.

No digas amén al mensaje, no digas sí a cada palabra que dice el predicador, se honesto, es mejor un cristiano que le duele la palabra que se le predica y dice que no, pero se arrepiente y al final dice que sí y lo hace, que aquel cristiano que a todo grita amén pero nunca hará algo.
El diablo no le tiene miedo a los jóvenes cristianos de palabra, de cierta forma el diablo confía en este tipo de cristianos, ¿Sabes a quien si le tiene miedo el diablo? A aquel joven y muchacha que dice; ese mensaje me dolió, no lo quería escuchar, fue muy fuerte la palabra de Dios, pero lo haré por más doloroso que sea, trabajaré en la viña del Señor, viviré de la manera en la que mi padre me mando a vivir.
La iglesia está llena de jóvenes que hablan mucho, pero que a la hora de la verdad harán absolutamente nada. Yo creo que es tiempo de que seas un cristiano de acción, que podrás decir que no pero que al final dices; SÍ y lo harás, de este tipo de jóvenes son los que Dios busca.

Y aunque en este mundo la palabra no sea importante ya, Jesús nos manda a hacer lo siguiente;

Mateo 5:37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

Jesús se refiere con esto a que seas una persona de acción. No seas de solo hablar, habla pero también actúa. ¿Quieres trabajar en esto?

Abner Garcia.

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